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8 Febrero
El e-commerce, una herramienta de futuro

El uso del comercio electrónico está creciendo año a año y las previsiones a corto y a medio plazo son que siga al alza. Esto está provocando variaciones en el mercado comercial y también está haciendo que las empresas de marketing nos ocupemos de analizar las ventajas y las desventajas de este fenómeno.

En el análisis que hoy vamos a realizar hay puntos en los que las ventajas de unos son las desventajas de otros, puntos en los que todos ganan y puntos en los que todos pierden. Nos referimos a vendedores y compradores.

Cuando uno o varios emprendedores se plantean la creación de un negocio en Internet o la adaptación de uno existente en el universo offline a la red, hay que analizar las ventajas que tendría la empresa y las que tendrían los clientes. De esta forma se podría  valorar cuánto esfuerzo sería necesario para aprovechar las ventajas y solucionar los inconvenientes de un e-commerce.

Puntos fuertes del comercio electrónico

Empezaremos por hablar de aquellos aspectos ventajosos para vendedores, para compradores o para ambos.

Destaca el hecho de que no haya que hacer colas para comprar, algo especialmente interesante para los compradores que también pueden acceder a tiendas y productos en lugares remotos.

Las opciones que se ofrecen y que se pueden encontrar son cada vez más amplias en unas tiendas on line que normalmente están disponibles todos los días de la semana, las 24 horas. Estas tiendas, tienen la capacidad de comprar y vender a otros consumidores y aprovechar las ventajas del comercio C2C (consumer-to-consumer) que es la abreviatura que se utiliza en comercio electrónico para definir una estrategia de cliente a cliente. En este tipo de estrategia, la empresa es intermediaria de las operaciones entre diferentes clientes y cobra por estos servicios.

Continuando con las ventajas del comercio electrónico, cabe señalar que en algún tipo de producto la compra es inmediata; por ejemplo en los productos digitales de descarga como software, libros electrónicos, música o películas, que se pueden utilizar recién comprados desde el momento de ser descargados.

En el comercio electrónico además no hay limitaciones ni condicionamientos de espacio, lo que permite tener más productos disponibles. A su vez, es mayor la facilidad para crecer y ofrecer más y mejores productos y servicios, así como la facilidad y rapidez para comunicarse. Además se personaliza la compra y la experiencia del cliente.

A nivel económico no hay necesidad de manejar dinero en efectivo y las transacciones y contrataciones son rápidas y eficientes. Además se reduce el gasto de personal.

Los compradores pueden saber en el momento de compra si un producto está disponible o no y los vendedores también obtienen ventajas de la mejor gestión del inventario, ya que pueden reponer la mercancía antes de que se agote.

A través de los buscadores y el posicionamiento SEO hay posibilidad de encontrar más clientes para los vendedores o de localizar mejores tiendas para los compradores.

También ganan presencia productos menos comerciales y más especializados que tienen su cuota de mercado. Aquí también salen ganando compradores y vendedores.

Por último destaca la trazabilidad o la capacidad para hacer un seguimiento exhaustivo del producto durante el transporte. Por ejemplo, los productos pueden estar identificados por códigos de barras u otras tecnologías más avanzadas. De esta forma quedan controlados los productos durante todo el proceso logístico. Las plataformas de seguimiento online hacen llegar a los clientes la información sobre el estado de un pedido o de un envío.

Teniendo controlada la trazabilidad de un producto, se puede actuar de forma más eficiente ante las incidencias que puedan surgir.

Debilidades del e-commerce

Hay aspectos o circunstancias del e-commerce que perjudican a los vendedores y que pueden también suponer trabas para los compradores como la falta de comunicación y relación personal o la imposibilidad de probar un producto antes de comprarlo.

La dependencia de Internet es total. En primer lugar es necesario contar con una conexión segura y por supuesto hay que tener un dispositivo desde el que conectarse. Todo esto va en relación al miedo a los pagos fraudulentos, a las estafas y al robo de la información personal. De hecho es difícil o casi imposible detectar las estafas y los estafadores.

Para los vendedores existen costes adicionales según la forma de pago que en la mayoría de casos tienen que asumir ellos mismos. En ocasiones, hay cierta incomodidad a la hora de gestionar las devoluciones y a veces también hay retrasos en la recepción de los productos.

También hay algún caso que beneficia a compradores, pero que dificulta a vendedores como la facilidad para hacer comparativa de precios o el envío del producto de manera individualizada.

Como conclusión de este análisis los pros superan a los contras en lo referente a comercio electrónico. El éxito de un negocio puede depender en buena medida de que se haga un buen análisis de las oportunidades y amenazas que pueda traer el mercado a ese negocio en concreto. Una cosa es que el comercio electrónico esté en auge y otra es que nos interese abrir un e-commerce de todas todas. Lo que es fundamental es hacer un buen análisis y estudio de mercado antes de abrir un comercio electrónico.